Cerca del mar

 

Soca-rel (Llofriu)

arrossos són, sense cap mena de dubte, dels millors que he tastat en aquesta zona del país. El secret no és cap altre que una combinació gairebé perfecta de producte, tècnica i paciència. Tot es cuina al moment, amb matèries primeres de primera qualitat i, sobretot, amb foc de sarment, una cocció cada vegada més difícil de trobar, que aporta una aroma i una profunditat de sabor extraordinari.

Cal Campaner (Roses)

Si sou a Roses i us agrada el peix de debò, hi ha una adreça que difícilment us decebrà: Cal Campaner.

Cal Narra i Els Pescadors (Llançà)

Hi ha restaurants que costa separar perquè formen part d'un mateix paisatge i d'una mateixa manera d'entendre la cuina. Això és exactament el que passa amb Cal Narra i Els Pescadors, situats un al costat de l'altre davant mateix de la platja del Port de Llançà


Els Pescadors (Llançà)

Los hermanos Fernández Punset lideran un restaurante donde el mar es el centro de la oferta, poniendo enfásis en la langosta, la reina del Cap de Creus. Así de bien la preparan en Els Pescadors.

Villa Más (Sant Feliu de Guíxols)

Carlos Orta, Roger Co y Agathe Arnaud se reparten el huerto, la cocina y la sala, una trinidad a la que hay que sumar una bodega que atrae a los vinófilos. Esta fue nuestra experiencia en Villa Más.

La Taverna del Mar (S'Agaró)

Este restaurante ha cumplido 90 años en 2026. Y en plena forma, como lo demuestra el hecho de que la dirección culinaria corre a cargo del chef Romain Fornell. Gracias a su carta marinera (almejas, ostras, pulpo, cocochas, gambas, 'suquet' de pescado...) sigue siendo uno de los santuarios de la gastronomía en la Costa Brava. Así de bien está hoy en día La Taverna del Mar.

Toc al Mar (Begur)

Langosta, paella y pescado a la parrilla o a la brasa, todo fresquísimo, todo simple, todo perfecto. Todo procedente de las barcas de los pescadores de la zona, para preservar la máxima autenticidad de la que se vanagloria este restaurante. Está en Aiguablava (Begur), una de las calas más bonitas de la costa. Te contamos aquí qué más se puede probar en Toc al Mar.

Al Kostat del Mar (Begur)

El restaurante de Jordi Vilà en el Hotel Finca Victoria (Begur) se luce con su apuesta más marinera. Àlex López, en cocina, y Xecu Fugarolas, en sala, marcan perfil propio en la réplica del barcelonés Al Kostat, con los pescados y las brasas como protagonistas. Estos son los platos que probamos en Al Kostat del Mar.

Soca-rel (Llofriu)

En este restaurante de Llofriu, el cocinero Jordi Garrido practica la cocina de barraca, en homenaje a las construcciones de trabajo de la huerta valenciana y las del Empordà. Así es Soca-rel.

Vicus (Pals)

En este restaurante se come el Empordà: el arroz es una de las señas (qué rico el de cigalas), la ensalada de anguila ahumada (buena-buena), el tartar, el bikini de queso de Mas Alba, trufa y jamón ibérico... Recomendado para los cazadores de grandes sitios en lugares pequeños. Así es Vicus.

Candlelight (S'Agaró)

"Aquí se hace una cocina con raíz clásica. Una cierta idea de cocina francesa con producto de aquí. Pensar en la gran cocina que se hacía en los hoteles de costa”, reflexiona Romain Fornell, el director gastronómico de este restaurante repleto de candelabros y maderas nobles y columnas y la misma atmósfera que respiraron Ava Gardner y aquel Frank Sinatra enloquecido por los celos. Así se come en Candelight.

Pa i Raïm (Palafrugell)

Mientras la vanguardia tira por este hilo o tira por aquel, en este restaurante de Pep Ferriol y Roseta Jorba la cazuela ejerce como genuina rebeldía y ancla. Por cierto, tiene como extra un espectro, Josep Pla (emparentado con Jorba), puesto que habitó esta casa después de que su familia se trasladara en 1904, a pocos metros de la vivienda en la que nació en 1897. Esta es la crónica que escribió Pau Arenós tras visitar Pa i Raïm.

Mas de Torrent (Torrent)

Ramon Freixa, con dos estrellas Michelin por su restaurante homónimo de Madrid, dirige la propuesta gastronómica de Mas de Torrent (Torrent), uno de los hoteles con más encanto (y exclusividad) del Empordà. Su restaurante, sin embargo, donde elabora una delicada y afinada cocina de territorio, está abierto a todos los públicos, sean o no huéspedes. De hecho, cuenta con una entrada propia. Allí preparó, hace unos meses, una comida a cuatro manos con su padre, Josep Maria.

Tritón (Gualta)

Este es uno de esos restaurantes secretos que conocen miles de personas: más de 40 años de servicio dan para una clientela leal. Aquí se come con solvencia y se paga con una prudencia inesperada. Un panegal entero a la plancha por 24,50 euros es la mejor noticia gastro del año. Se enorgullecen de comprar en las lonjas de Roses y Palamós. Así de recomendable es Tritón.

Bell-lloc (Santa Cristina d'Aro)

Restaurante Bell-lloc, en una masía del siglo XVII, donde estuvo Les Panolles, en Santa Cristina d'Aro (Baix Empordà). En manos de la familia Gascons (Tinars) y dirigido por Joan Melis, la cocina tranquila: brasa y platillos del recetario catalán. Uno de esos lugares donde la mente se pone en pausa. Atención al 'pa de coca', a las patatas fritas (agria), a las vinagretas (lengua, sardina, boquerones), al 'bull', a la ventresca de atún escabechada, a los macarrones con butifarra, a las croquetas de 'rostit', al 'biscuit' con chocolate y a la ligereza de la tarta de limón.

La Jovita (Calonge)

La Jovita, en Calonge (Baix Empordà), el restaurante de Esteve Garcia, ex Gaig en Singapur, y Celine Wu. Sala seria, sillones señoriales, manteles blancos, vajilla de calidad. Bravas hojaldradas, calamares con una salsa tártara, tartar de gambas, arroz de cigalas y un destacable 'suquet' de 'moixina'. De postre, biscuit helado

Torre de Nura (Torrent)

Después de pasar por multitud de restaurantes, Nacho Feliu y sus colegas se han establecido en Torrent en una torre que rememora la de su infancia. "Es un proyecto familiar y sentimental", explica. Así es Torre de Nura

Villa Más (Sant Feliu de Guíxols)

Carlos Orta, Roger Co y Agathe Arnaud se reparten el huerto, la cocina y la sala, una trinidad a la que hay que sumar una bodega que atrae a los vinófilos. Esta fue nuestra experiencia en Villa Más.

La Cort del Mos (Palamós)

Helena Termes y Jeffrey Ruiz defienden desde una callecita de Palamós la cocina ancestral reinterpretada con técnicas contemporáneas. Son chefs que buscan en recetarios medievales para construir los platos de hoy. La hemos probado en nuestra visita a La Cort del Mos.

Al Kostat del Mar (Begur)

El restaurante de Jordi Vilà en el Hotel Finca Victoria (Begur) se luce con su apuesta más marinera. Àlex López, en cocina, y Xecu Fugarolas, en sala, marcan perfil propio en la réplica del barcelonés Al Kostat, con los pescados y las brasas como protagonistas. Estos son los platos que probamos en Al Kostat del Mar.

Dvisi (Palamós)

Jordi Simón y Laura Vicente han establecido en Palamós su restaurante acristalado, donde es posible encontrar versiones de platos clásicos que están de vicio. Así se come en Dvisi.

Sol Blanc

En este 'mas' de Pals del siglo XIX ubicado cerca de los arrozales trabajan con producto rico. Tras salir de Girona y de otra referencia sólida, Cal Ros, en 2013, Jordi Ribas y Sonia Labrador ponen en la mesa arroces elaborados con distintas variedades procedentes de los alrededores en Sol Blanc.

Compartir (Cadaqués)

Pau Arenós escribía esto tras visitar este restaurante: "recomendable para los que quieran conocer una cocina sensible y de precisión". Y añadía: "Que huyan los que tiemblan ante enunciados como ‘anchoas con miel de abeto’. Una buena manera de resumir el trabajo que realizan Oriol Castro, Eduard Xatruch y Mateu Casañas, el trío de Disfrutar, en Compartir Cadaqués.

Miramar (Llançà)


Paco Pérez luce dos estrellas Michelin por este restaurante que cuenta con algunas habitaciones de hotel y un obrador con tienda llamado aMà. El chef, que suma otras dos por Enoteca (Barcelona), trabaja el producto de mar como pocos, con la técnica exacta para dotar a cada elaboración de un nivel impresionante. Así es Miramar.

El Molí de l'Escala (L'Escala)

Este es uno de los restaurantes apabullantes del Empordà: un molino harinero del siglo XVII que alumbró L'Escala en 1895, convirtiendo al municipio en un adelantado eléctrico. Esculapio, anchoas y turbinas: un resumen histórico. Del lugar en el que nació la luz salen hoy platos luminosos, como el arroz seco-caldoso, hallazgo del chef Jordi Jacas que permite la mejora de un icono caprichoso. El Molí de l'Escala

Castell Peralada Restaurant (Peralada)

Su cocina refleja su entorno más próximo. El Empordà está muy presente en las creaciones del chef Javi Martínez, consolidado ya al mando de la cocina que en su día dirigió su añorado maestro, Xavier Sagristà. Así es Castell Peralada Restaurant.

El Motel (Figueres)

La modernidad culinaria entró en Catalunya por el restaurante de la familia Subirós, que en 2021 celebró los 60 años. Esta es la crónica de lo que se puede comer en pleno siglo XXI en El Motel.

Emporium (Castelló d'Empúries)

Aquí, el producto tiene apellido. Los tomates del tío Francesc cultivados en los huertos del Rec del Molí, la verdura de Torroella, el pescado de Port de La Selva y Roses, los vinos de L’Empordà (esplendorosa bodega), la ternera de Girona, la pularda de Palau-Saverdera (para los canelones), el cordero lechal de Mas Marcè (con leche de oveja, ciruelas y tomillo)... Esta es la 'agenda' con la que trabaja Emporium.

Korpilombolo (L'Escala)

La casa de Anette Wagberg y Pau López, situada la plaza del Ayuntamiento. Pequeña cocina de autor y algún aire sueco. Excelentes las sardinas marinadas, el carpacho de gambas y el tartar al natural (sin aliñar: ofrecen tabasco y pimienta) y las mollejas con espárragos verdes y 'parmentier'. Y con una atractiva carta de vinos

Rafa's (Roses)

No ganará un premio de decoración, ni siquiera en el apartado 'rústico-tronat', que es la definición que Juli Soler elegía para definir El Bulli. ¿Y qué? La vitrina que protege los pescados y los mariscos sustituye al más sofisticado mueble de la Bauhaus o de Ikea. El secreto de su éxito, cuentan en este restaurante de Roses, es “el mejor género y una buena plancha”. Aquí te contamos por qué es un clásico del Alt Empordà este Rafa's

Cal Campaner (Roses)

La campana de este restaurante, situada en un extremo de la barra, ha sonado de forma ininterrumpida desde 1966. El suyo es un grato ejemplo de 'pornococina', ingredientes en bolas y con grandes atributos tratados sin truco ni camelo. Campana, plancha y pescado desembarcado en Roses, Port de la Selva o Llançà: son las notas que tañen en Cal Campaner.

Rom (Roses)

En este restaurante y taberna de Roses se profundiza en el legado de los romanos. Ahumar, curar, adobar, secar, fermentar... Conservar. Esto es lo que se cuece en Rom

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El 9 Suprem

Con muy buenas valoraciones, este restaurante se posiciona como una de las mejores opciones. Con un trato cercano, según las reseñas, este restaurante de estilo casero ofrece a sus clientes platos bien cocinados y elaborados que encantan a sus comensales. Abierto de lunes a sábado de 8 a 17 horas, cierra los domingos y su precio medio se sitúa entre 10 y 20 euros

Bon Profit Figueres

Este restaurante de origen francés se ha consolidado como el segundo mejor de Figueres con una puntuación de 4,5. Con un precio muy asequible, una media de 9 y 15 euros según Tripadvisor, este local de cocina mediterránea ha conquistado esta localidad. Los platos caseros y los "deliciosos" postres son los principales alicientes de este lugar.

50 voltes

Con una terraza acogedora y música tranquila, este restaurante es una de las mejores recomendaciones de cara al verano. "Comida buenísima, el arroz de trompetas de la mort excelente!! Y el trato y servicio muy familiar y profesional. Precio muy correcto", explica un comensal. Sorprende por su "menú semanal cambiante y porciones generosas de auténticas opciones locales y mediterráneas".

Dalicatessen

Al lado del Museo Dalí, este restaurante de cocina mediterránea completa el pódium de esta localidad. Este lugar se ha convertido en el local por excelencia para tomar el café o desayunar en Figueres, aunque también ofrecen comidas y "brunch". Para muchos, ofrecen "el mejor café estilo italiano" de la ciudad.

Calid Café

Considerado por los usuarios de Tripadvisor como quinto mejor restaurante de la ciudad y ubicado en el centro, este local ofrece una cocina de primera calidad y con un precio ajustado, con un menú alrededor de los 15 euros. Con un cuidadoso emplatado, los comensales destacan este establecimiento como uno de los imperdibles en Figueres

El Pelegrí, que obtiene una puntuación de 4,5 sobre 5 gracias a 420 reseñas de usuarios. Son muchos los comentarios que dicen que este restaurante es "fantástico", "excelente" y una "gran experiencia". Pero hay comensales que van más allá y también valoran los platos de la carta. A uno de ellos todavía se le hace la boca agua con el magret de pato, que asegura que tenía un "listón alto". Ubicado en el Hotel Pirineus, situado en el centro de Figueres, a pocos pasos del Museo Dalí, El Pelegrí es conocido por su propuesta de cocina catalana moderna con ingredientes locales de alta calidad.

El Racó de la Xeli, abierto de lunes a sábado de 10.00 a 23.00 horas, obtiene una muy buena valoración por su comida, que tiene un precio competitivo de unos 20 euros por persona.

Restaurant Trànsit Figueres, una brasería situada al lado de un taller mecánico, es muy popular por su menú y el precio del mismo, que es de poco más de 15 euros, sus almuerzos de tenedor y por ofrecer un servicio de tapas a compartir de buena calidad. Abre de lunes a jueves de 8 a 15.30 horas y los viernes y sábados también ofrece servicio de cena.

Can Badó, abierto solo para comidas -de 13 a 16 horas- de miércoles a domingo, este restaurante se ha especializado en arroces, transformando el concepto 'take-away' en una experiencia memorable. Ofrecen un menú diario para llevar a 13,90 euros.

Bocam, su visión de la cocina centrada en producto de la zona y con una carta de vinos locales le convierten en un sitio ideal para conocer la gastronomía más arraigada de l'Empordà. En su web, destacan sus "postres inspirados en Salvador Dalí". Cierran los lunes y abren de martes a sábado de 12.30 a 15.30 y de 20.00 a 22.30. El domingo, solo de 12.30 a 15.30.

playa de Badalona, la terraza de un bar local llama la atención de todas aquellas personas que recorren el paseo en busca de un establecimiento en el que disfrutar de un buen desayuno.

Si dan con Origen Beach Badalona, bocadillo cristal

Passeig Marítim, 169. En la playa de Castelldefels Solraig

Ribera de Sant Pere, 1. En Playa de Castelldefels Pendulo Beach

Punta Roca En cala Ginesta.

Ones, s/n. En playa Castelldefels Dolce VIta

Paseo Marítimo de les Botigues de Sitges, 1 La chancla

 Camí de la Murtra s/n. En el Parc Agrari del Baix Llobregat, muy cerca de la playa de Les Filipines. Mamut Beach

En la calle Calafell de Gavà Kauai 

Marina Vela - Passeig de Joan de Borbó, 103 Camping Mar

Baluard, 124. Playa de Sant Miquel. Casa Costa

En el hotel W Barcelona, en Plaça de la Rosa dels Vents Salt Restaurant

Doctor Aiguader, 58. En el parque de la Barceloneta, junto al campo de fútbol y cerca del mar. Magatzem 03

En el Paseo Marítimo de la Barceloneta. Delante del Hospital del Mar.  Cala Nuri

Av. del Litoral, s/n, Q2. En la playa del Bogatell Via Moana

Avenida Litoral, 64. Playa Bogatell. Can Fisher

Avinguda del Litoral, 62. Playa del Bogatell Escriba

Av. del Litoral, s/n, Base Náutica Municipal. Playa Mar Bella La base by Ferre

Can Pizza Passeig Marítim, 17. En playa de Badalona.

Passeig Marítim s/n. En playa Pescadors La Donzella de la Costa

Eduard Maristany, 75. En playa de la estación L estupendu

Mar, 4B. En la playa de Montgat Baños Virgen del Carmen

https://www.timeout.es/barcelona/es/comer-y-beber/menus-de-mediodia-los-mejores-de-barcelona

https://www.timeout.es/barcelona/es/comer-y-beber/patatas-bravas-las-mejores-de-barcelona

Bloody Mary de la camarera rumana del Noiam Ibiza, calle San Jaume 56, en el puerto de Santa Eulalia.


Sin necesidad de salir de Barcelona, la playa del Bogatell alberga al único representante de la capital que ha logrado hacerse un hueco en esta selecta lista. El Xiringuito Escribà se mantiene como un referente absoluto para quienes buscan comer frente al mar. Su propuesta se asienta sobre años de oficio y experiencia en los fogones, destacando por un recetario marinero donde los arroces y las fideuás, elaborados con productos locales, son un imperdible de la costa urbana.

Tranquilidad y tapas a un paso del asfalto

Poniendo rumbo al sur, a poco más de veinte minutos de la metrópolis, asoma el Kauai Gavà Mar. Impulsado por el cocinero Óscar Manresa, este local respira un aire mediterráneo y totalmente desenfadado. Su oferta culinaria convoca en la mesa pescados fritos, arroces y tapas que maridan con una de las playas mejor valoradas del litoral barcelonés. Sus amplísimas franjas de arena garantizan un bien escaso en pleno verano: la tranquilidad de poder clavar la sombrilla sin agobios ni madrugones extremos.

Vistas monumentales en una bahía reservada

Justo al lado, en la vecina Castelldefels, el Grupo Tibu-Ron gestiona el Punta Roca. Situado concretamente en Port Ginesta, este espacio está considerado como uno de los chiringuitos más monumentales de la costa catalana. Escondido en una discreta bahía junto al puerto, regala una panorámica de acantilados escarpados que ya ha enamorado a miles de personas, convirtiéndose en el escenario favorito de multitud de vídeos en redes sociales al primer rayo de sol. En lo estrictamente gastronómico, la guía subraya el absoluto dominio que tienen sobre el marisco y el pescado.

El refugio turquesa del norte

Para descubrir la última joya catalana de la lista hay que viajar hasta el extremo norte. Concretamente a Roses, en la cala que da nombre a La Pelosa. Ubicado muy cerca de la Cala Montjoi —célebre por el mítico Bulli de Adrià—, este establecimiento saca pecho defendiendo sus fideuás y arroces elaborados a partir de recetas familiares. Más allá del paladar, el local atrapa por ofrecer una postal inmejorable de aguas de un turquesa intenso abrazadas por acantilados; una estampa de pura esencia mediterránea diseñada para cautivar tanto a la retina como a la cámara del teléfono

Es el Kauai Gavà Mar, apuesta mediterránea y desenfadada del cocinero Óscar Manresa, donde tapas, arroces y pescados fritos conviven con una de las playas mejor valoradas del litoral barcelonés gracias a sus amplias zonas de arena 

tienes el Punta Roca (en Port Ginesta), del Grupo Tibu-Ron, y uno de los chiringuitos más monumentales de la costa catalana. Está situado en una bahía muy reservada al lado del puerto, y cuenta con unas vistas al mar y a los precipicios escarpados que han enamorado a miles de personas

Roses. Se trata de La Pelosa (en la cala homónima), cerca de Cala Montjoi, famosa por el Bulli de Adrià.

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