La Vall de Llémena no es la Garrotxa , ni falta que le hace. Tampoco tiene su fama, pero tampoco la quiere. Este lugar escondido disfruta apaciblemente de una belleza inusual, también en tierra de volcanes y entre masías de piedra con encanto . A caballo de dos comarcas, entre el Gironès y la Garrotxa, y con una superficie de 184 km2, delimita al oeste con las sierras de Finestres, Portelles, Rocacorba, la sierra de Cadalt y las colinas del Bruguerol, Montcal y Sant Medir. Recibe su nombre por la riera de Llémena , elemento emblemático y de cohesión territorial, que atraviesa la vall desde la cabecera hasta su desembocadura en el río Ter. Infinitos campos de trigo y amapolas te recibirán con los brazos abiertos en una escapada de fin de semana o para siempre, eso dependerá de ti. En el entorno de la riera gira la vida de sus cuatro municipios principales: Canet d'Adri, Sant Aniol de Finestres, Sant Gregori y Sant Martí de Llémena . Y a su alrededor, se extienden pequeñ...